Citas

En esta sección aparecerán todas las citas que podamos encontrar sobre Donlebún, Cancio-Donlebún o Pardo de Donlebún.

Enciclopedia Asturiana (editada en 1980, aproximadamente)
(Cortesía de D. Fermín Parente Montes, que se molestó en enviarme estos datos)

DONLEBÚN. Apellido de los concejos de Castropol y Tapia de Casariego. Pintan sus armas de gules, con un pino de sinople y pendiente al tronco un escudo de campaña de plata cruzado de una espada del mismo metal y guarnecida de oro. Otros disponen los mismos blasones de diferente manera.

DONLEBÚN. Aldea de la parroquia de San Esteban de Barres (Castropol). Dista 4 km. de la capital municipal y tiene una población de 24 habitantes.

PARDO DE DONLEBÚN. Linaje asturiano con solar en Castropol y Figueras. Resultado del enlace de los Pardocon los señores de Donlebún o Don Lebún. Su escudo es partido: 1º de azur y cinco lobos de sable andantes ordenados en sotuer; 2º de gules y un pino acopado de sinople acompañado de cinco lises de oro una en el jefe y dos en cada flanco en palo. Otros heraldistas dicen escudo partido: 1.° de gules y un pino de sinople del que cuelga un escudo de plata y una espada de este metal guarnecida de oro; 2.° de oro y un águila exployada de sable coronada de aquel metal; en la punta tres hachones de sinople, encendidos, ordenados en faja. Tirso de Avilés y en la adición de Acevedo (apud Vigil, pág. 70) describen: «Escudo de sinople y un Fresno del que colgaba un escudo bandeado y una vieja espada fina.» Bibl.: Ciriaco Miguel Vigil, Heráldica asturiana y catálogo armorial de España, Oviedo 1892; Francisco Sarandeses, Heráldica de los apellidos asturianos, Oviedo 1966.

PARDO DE DONLEBÚN, Arias. Según José Ramón de Luanco en su monografía del concejo de Castropol («Asturias» de Bellmunt y Canella, t. II, Gijón 1897) fue «gobernador de La Coruña en tiempos de Carlos V».

PARDO DONLEBÚN. Linaje procedente de los Pardo de Cela y condes de Lemus, en Galicia, que se asentó y floreció en Donlebún, parroquia de Barres (Castropol), en el s. XVI con la figura de Arias López Pardo, escribano que en ocasión de amenazar los franceses las costas cantábricas solicitó del concejo de Ribadeo armas y artillería para librarse del enemigo, y reinando Carlos V se le encuentra de gobernador en La Coruña. Fundó en 1567 el mayorazgo de Donlebún, que comprendia el antiguo solar de este nombre el coto y jurisdicción de Figueras, comprado al conde de Altamira en 1538, las presentaciones de los curatos de San Esteban de Barres, San Blas de Tapia y San Andrés de Serantes, con todas las rentas, heredades y fueros de dichas feligresías, la torre y lugar de Vilavedelle, Santalla de Presno, Illano, y bajo el signo de San Salvador de Tol. De su matrimonio con María Lanzós arranca todo un amplio linaje que fue entroncado con los del arzobispo Valdés Salas, marqueses de Valdecarzana, Villasante, Rojas, Santa María del Villar, Santa Cruz de Marcenado y las hidalguías de los Estrada, Valledor y Presno, López Villamil, Llano Ponte, Pérez Grandallana, González de Lois, Acevedo, Sanjurjo Montenegro, Lantoira, Travadelo, y otros del occidente astur y oriente de Galicia. Se extinguió en línea preferencial de varón en Arias Pardo, padre de Rosario Pardo de Donlebún que casó con el escritor Leopoldo Trenor Palavicino, de Valencia, y los nombres más distinguidos que dio este linaje se dedicaron a la carrera de las armas. Tuvieron su casa solar principal en Donlebún, y una torre en Figueras, convertida en 1931 en afrancesada finca estival de recreo. (J. L. P. C.)

PARDO DONLEBÚN Y LANZÓS, Juan Antonio. Nació en Figueras de Castropol el 13 de junio de 1789 y tomó las armas junto con sus hermanos Jacinto y Vicente -muertos en acción de guerra- con motivo de la guerra de la Independencia. En 28 de noviembre de 1815 se embarcó con su cuerpo de Infantería para la América meridional destacándose en todas las acciones en que participó la causa de España pero derrotado en la jornada de Ayacucho, en diciembre de 1824, y comprendido en la capitulación del general Canterac, regresó a España. Ascendido ya a brigadier obtuvo en 1826 el mando de la columna de operaciones de la frontera de Francia, y luego el de la provincia de Lugo, y el del regimiento de Infantería de Almansa. En 1834 se le concedió el mando de la provincia de Oviedo, e invadida ésta en 31 de enero de 1835 por la partida carlista de Arroyo, el comandante general Pardo intervino en varias acciones y logró sofocar el movimiento popular, e igualmente, lo realizó al año siguiente, como comandante general de León. De 1837 a 1844 fue gobernador y comandante militar de Alicante y de Murcia tras haber estado de cuartel sin mando en Valencia. En 25 de enero de 1844, en premio a sus acciones fue elevado a mariscal de campo. Colmó de gloria su hoja de servicios sofocando la rebelión de Elda, en dicho año. En 30 de setiembre fue electo senador del Reino. En 1848 pasó a gobernador militar de Sevilla. Durante su carrera militar obtuvo las cruces de San Hermenegildo, Asturias, Ejército de la izquierda, Medina del Campo, San Fernando y otras condecoraciones y honores, prestando siempre reconocida lealtad a los gobiernos constituidos. (J. L. P. C.)

PARDO DONLEBÚN Y LANZÓS OSORIO, Sancho. Se le supone nacido en Donlebún, de la parroquia de Barres (Castropol) hacia 1537. Entró al servicio del rey siendo un marino distinguido que sirvió a ias órdenes del adelantado de La Florida Pedro Menéndez de Avilés en cuya representación fue gobernador de Cuba en 1572 y entre las mejoras y obras públicas realizadas entonces figura el castillo de la Fuerza. Fue también caudillo de la milicia en dicha isla. Durante el gobierno de Menéndez de Avilés en Cuba (1568-1572) el sobrino de éste Pedro Menéndez Marqués y Sancho Pardo levantaron ia primera carta marítima del canal y archipiélago de Bahama y de todas ias costas de La Florida y de Cuba siendo el cartógrafo de la misma Sancho Pardo, quien además descubrió un escollo en las inmediaciones de la isla de Cuba, que lleva su nombre. Cesante en su gobierno se traslada a la Península y se pone al servicio de Felipe II. Entra como capitán al cargo de la primera compañía dei tercio de Gabriel Niño, en la Relación de los tercios de Infantería que en 1580 iban a Extremadura a embarcarse en ia armada que participaría en la conquista de Portugal. Después se le encomendó el castillo y fuerza de Bayona como llave de Galicia y Portugal. En 1583 participó en la armada que despachó desde Lisboa Álvaro de Bazán para conquistar ias islas Terceras y cinco años más tarde se le encuentra prestando auxilio en La Coruña a la Armada Invencible, para la cual mandó construir algunas naves en los astilleros de La Linera (Castropol). Por éste y otros servicios expuestos a Felipe II por el duque de Medina Sidonia en carta del 15 de junio de 1588 en la cual se queja de que el capitán Pardo «hombre muy honrrado y que ha servido a VM muy particularmente y que por su persona y calidad merece que VM le haga merced», pues estaba descontento con los honores y el sueldo; pero no obstante quería seguir sirviéndole «a su costa» como lo ha hecho «desde que yo le saqué de su casa para ello, en que me dice ha gastado más de 800 ducados», debió de ser que ascendió al empleo de general de la Armada de Galicia, dignidad con la que prestó importantes servicios de toda confianza en la carrera de Indias como caudillo y general de la flota real que iba anualmente a por el tesoro y haberes de los mercaderes y de la Real Hacienda. En 1590 sale de La Coruña al mando de una escuadra con siete naos, cuatro galeazas, dos galeras, 27 pataches y zabras con 1.812 hombres de mar y 4.578 de guerra mandados por don Juan del Águila, para la expedición de Bretaña. Y en 1591 se encuentra en la batalla de la Isla de las Flores en Las Azores formando a retaguardia de la flota capitana: pues Sancho Pardo no pudo entrar en combate por haberle faltado el borriquete de su navío. Desempeñando una de las comisiones a Indias salió de La Habana en 1595 cmbarcado en la capitana de la Flota de Tierra Firme en conserva de la armada de Coloma que traía a España un importante cargamento de oro y plata; pero un fuerte temporal que les cogió en el canal de La Florida les causó averías en algunos barcos y les obligó a refugiarse en Puerto Rico. Sabido esto por los ingleses se apronta una gran escuadra al mando nada menos que de los piratas Drake y Hawkins y cuando Sancho Pardo es avisado de la presencia de los corsarios toma a su mando la defensa de la plaza de Puerto Rico y derrota desastrosamente a los ingleses quienes sucumben en toda línea ante la rapidez y acierto en las fortificaciones realizadas por Sancho Pardo, falleciendo Drake pocos días después de pesadumbre. En 1597 obtiene el hábito de caballero de Santiago y falleció en octubre de 1607 con más de 600 hombres en el naufragio de la escuadra que iba de regreso de las Terceras, a salir hacia Nueva España. Estuvo casado con Juana Manrique Duque de Estrada y entre sus virtudes se cuentan las de la honradez y disciplina minuciosas tanto en el gobierno público como en la administración de sus bienes, valeroso, varón prudente, animoso y de talento. (J. L. P. C.)

Un Párroco Pardo de Dolebún en la Parroquia de Santo Domingo de Miranda en Avilés, Principado de Asturias:

A don José G. Galán le sucede don Sancho Pardo de Donlebún y Méndez natural de Serantes (Tapia de Casariego). Había sido nombrado párroco de Miranda (1901-1911) en setiembre de 1901. Don Sancho tuvo dos coadjutores: el doctor don José Ordóñez Meléndez (enero 1896-1897, año en el que es destinado como ecónomo de San Cipriano de Pillarno) y el avilesino don León Muñiz Suárez (1897-1912). Por esta época regenta la capellanía del Cementerio de La Carriona don Fructuoso Muñiz Álvarez.

Grafismos de fecha 17 de abril de 1911 de D. Sancho Pardo de Donlebún y Méndez (en la parroquia entre 1901 y 1911). Caligrafía del Sagrado Corazón, escritura tipo cuadrada, angulosidad modélica, trazos iniciales largos y horizontales, escritura ancha, dinámica, óvalos pinchados, enroscamientos y espirales; Concentrada… Interpretación: Personalidad dinámica, tiende a imponer sus puntos de vista con vehemencia (gesto tipo de la subjetividad) perdiendo a veces el sentido autocrítico indispensable para la objetividad. Buena capacidad intelectual y carisma…



Ruta del maiz

LA ENCONTRELA. Salimos por la carretera sur, a la derecha de Tapia hacia El Viso, Viacoba, capilla de Nuestra Señora de la Encontrela; encontramos a la derecha la finca en la que se sembró el primer maiz que llegó a España, a la izquierda el Palacio de los Cancio, descendientes de D. Gonzalo Méndez de Cancio y de Donlebún, que fué el que lo trajo de América. Siguiendo por la carretera hacia Barres están las Vegas de Bría, en donde se extendió dicho cultivo. En Donlebún podremos ver el Castillo de los “Pardo de Donlebún“, construido en el año 1711.

En este arca llegó a Casariego la primera semilla de maiz que vino a Europa desde la Florida, traída por D. Gonzalo Méndez de Cancio y de Donlebún en el año 1.605.

Figueiras, villa marinera de Sancho Pardo

La vocación marinera de Santiago de Figueiras se manifesta en su historia como antiguo centro industrial conservero y en su actual y afamada industria artesanal de construcción naval. En su gran puerto pesquero se puede admirar el conjunto del que también forman parte la Cofradía de Pescadores y la Capilla del Hospital, antiguo reposo de los peregrinos a Santiago de Compostela. Próximo a Figueiras está vigilante en una colina la ermita de San Román, con una popular romería comparable a la de la Virgen del Carmen con su típica procesión marítima. Las Torres de Donlebún fueron lugar natal del Almirante Sancho Pardo, navegador y Gobernador de Cuba que mantuvo a raya a los corsarios Drake y Hawkings en el siglo XVI. También conocidas como Pazo de los Pardo, las Torres de Donlebún se levantan sobre el puerto enseñando su conjunto originario de los siglos XVI-XIX. Declarado Monumento Histórico-Artístico, sobresalen la noble torre central y las almenas, parte más reciente de influencia fancesa.

Novela: “Yo, que maté de melancolía al pirata Francis Drake”.

Resulta que Gonzalo Maure Trenor, el autor, es nieto de la última Señora de Donlebún, Rosario Pardo de Donlebún. He contactado con él y espero que me facilite mucha información…

Su novela, además de un título precioso, es deliciosa. ¡No os la perdáis! Se lee de un tirón y da unas pinceladas, que supongo correctas, claro, al Almirante nuestro ancestro. Es interesante e ingeniosa y merece la pena dedicarle un rato.La podéis pedir por Internet a la dirección que aparece más abajo.

Gonzalo me dice, en su e-mail: “…Escribí entonces el libro que has leído, pero que no es más que una primera aproximación. La vida de don Sancho es apasionante. A finales de abril presento el libro en Puerto Rico, lo que te puedes imaginar que me hace muchísima ilusión. El libro está teniendo una acogida muy buena en librerías, y es lectura este año de cientos, miles de jóvenes, en sus programas de historia o de lengua. Llevar a Don Sancho hasta ellos, es un orgullo….”

Referencia de la novela:
MOURE, Gonzalo. A finales del siglo XVI, después de la derrota de la Armada Invencible, Jovino vive diversas aventuras en las que conoce el amor, la amistad pero también la muerte y el sentimiento de venganza. En aguas de Puerto Rico, sugiere al almirante Pardo de Donlebún una trampa para atraer al mítico corsario inglés, Sir Francis Drake.

Juan Pardo de Donlebún y Braquehais, Inspector General de la Cruz Roja del Mar (1971)

Según narra el que fuera presidente de la Cruz Roja del Mar, el almirante Angel Luis Díaz del Río: “La Liga Naval Española, haciéndose eco del clamor popular, puso de manifiesto ante la Administración la necesidad de atender a esta situación carencial en el ámbito marítimo español, y, tras las oportunas gestiones, consiguió que la Cruz Roja Española se interesase y ofreciese su organización para crear el servicio de salvamento que España necesitaba. La Subsecretaría de la Marina Mercante aceptó el ofrecimiento, y a primeros de julio de 1971 la Asamblea Suprema creó la Cruz Roja del Mar como rama naval de la Institución -nombrándose como presidente al entonces vicealmirante don Enrique Amador Franco e inspector general al capitán de navío don Juan Pardo de Donlebún-, con el objeto de procurar el salvamento de las personas que se encuentren en peligro en la mar a lo largo de sus costas o en aguas interiores navegables, así como llevar a cabo cuanta labor humanitaria pueda realizar a favor de la gente del mar”.

La leyenda sobre Juan Antonio Pardo de Donlebún Méndez de Granda (Osorio)

La leyenda -siempre hay una leyenda que jamás se explica- dice que Juan Antonio Pardo de Donlebún Méndez de Granda, posiblemente partidario del pretendiente austriaco en la Guerra de Sucesión, se abstuvo de residir en la Corte cuando así lo dispuso Felipe V, que quiso tener a los nobles cerca de sí para que no le causaran problemas. Requerido formalmente por el monarca, quien ya le había buscado novia, hizo caso omiso del requerimiento, casó con una paisana de Villaviciosa, de la nobleza local, llamada Ángela Omaña Rivadeneira, y se embarcó en un navío dispuesto a emigrar. Falto de provisiones, se acercó a por ellas a la playa de Tazones (punto por donde había entrado en España Carlos I) y fue apresado, juzgado y sujeto a la ley de piratería. El ser noble le dispensó de morir ahorcado. Parece que fue decapitado, aunque ésto, como todo lo demás, no está suficientemente probado… Cuando el rey le llamó y le adjudicó una novia era, naturalmente, soltero. Sin embargo, dejó tres hijos, así que las cosas no fueron tan rápidas como parece.

Otra leyenda, más antigua, dice que los reyes de Castilla no tenían “ningún inconveniente” en casar con las hembras de la familia Pardo de Donlebún. Que cada uno extraiga las conclusiones oportunas…